¿Por qué son tan elevadas las diferencias entre las existencias que tengo contabilizadas y las que tengo en almacén? ¿Conocen bien mis filiales los procedimientos corporativos? ¿Tenemos un adecuado control de la tesorería y de los riesgos financieros? ¿Cómo puedo garantizar que la información contable de mis filiales es homogénea? La respuesta está clara: desarrollando un buen sistema de control interno.

A través de un sistema de control interno con controles concretos sobre los principales riesgos de cada actividad que desarrolla la empresa en sus distintos procesos, podrás conseguir minimizar las diferencias entre los libros contables y el inventario físico, reducir el coste financiero y, en definitiva, mitigar los riesgos a los que tu empresa está expuesta en el desarrollo de sus distintas actividades. En el caso de empresas cotizadas en mercados bursátiles, exigencias legales aparte, estos sistemas adquieren una importancia capital, puesto que cuanto más controlados estén los riesgos de la empresa, menor será su riesgo global, lo que se traducirá en un ahorro de costes.

Y en el día a día, ¿qué me supone la implantación de un sistema de control interno? Pues pequeñas tareas concretas como pueden ser la elaboración de un documento en el que se justifiquen por escrito los ajustes contables realizados en la consolidación de las cuentas de las distintas filiales del grupo; la verificación de que las cuentas cuadran y son las mismas en los distintos sistemas informáticos con los que trabaje la empresa a fin de llevar una contabilidad veraz y que sea imagen fiel de su situación patrimonial o la elaboración de un documento explicativo de las provisiones dotadas por la empresa.

En Albacus te diseñamos e implantamos tu sistema de control interno soportado por las últimas herramientas tecnológicas. ¿A qué esperas?

Diego de la Rica – Albacus

control interno albacus blanco

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