Las empresas y sus administradores están siendo condenados por delitos penales.

La gran preocupación actual es que todas las empresas tienen el riesgo de ser condenadas por cometer delitos penales si no han implantado un Programa de Prevención Penal. De hecho, ya tenemos casos en los que empresas de todos los sectores y tamaños han sido imputadas o condenadas a la disolución y a multas de millones de euros que las abocan al cierre.

Si un administrador, directivo o empleado comete un delito, además de condenar a la persona que lo comete, se condena también a la empresa si no demuestra que tiene un Programa de Prevención Penal funcionando. Pero lo que es más grave, se puede condenar a los directivos, consejeros y mandos intermedios si un empleado comete un delito penal y no han hecho bien su trabajo de supervisar a dicho empleado (incumplimiento grave de la labor de supervisión). Y por si todo esto no fuera suficiente, la empresa puede tener responsabilidad por los delitos cometidos en su cadena de valor: proveedores o subcontratas bajo el mando de la empresa, socios con los que se trabaje conjuntamente en UTEs o similares, etc.

Los delitos que pueden cometer las empresas son muchos, y entre los más importantes están:

  • los económico financieros: estafas, delitos contra la Hacienda y la Seguridad Social, blanqueo de capitales e insolvencias punibles;
  • los relacionados con la corrupción: cohecho, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y financiación ilegal de partidos;
  • los relacionados con sistemas informáticos: intimidad y acceso no autorizado y daños informáticos;
  • los que afectan a legislaciones específicas: contra el mercado y los consumidores, medioambientales, derechos de los trabajadores, propiedad intelectual e industrial y construcción ilegal;
  • otros delitos aparentemente menos probables pero reales: tráfico de drogas, contra la salud pública, corrupción de menores, falsificación de medios de pago, etc.

En definitiva, si un empleado consigue contratos bajo comisión ilegal perjudicando a un tercero, si se comete un delito de pornografía infantil con el ordenador de la empresa, si se transporta droga con medios de la empresa, si se comete un delito fiscal en la empresa, si se pactan condiciones con competidores en contra de la ley, si se contamina gravemente, si se comete una estafa, si se utiliza software sin licencia, etc., se condena al infractor y se puede condenar a sus superiores y a la empresa si no han puesto los medios adecuados para prevenirlo.

El Código Penal dice cómo se puede evitar la condena de la empresa y de los directivos: demostrando que se han puesto los mecanismos de control razonables para prevenir los delitos. Es, por tanto, urgente que todas las empresas cumplan con el Código Penal e implanten Programas de Prevención, que servirán para prevenir la comisión de delitos y para eximir a la empresa de culpa en el caso de que se cometan.

Alejandro Bergaz

Socio GRC Baker Tilly

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